Nuestra Historia

Cuatro Generaciones Dedicadas a la Miel
La historia de Apícola Laparra es la historia de la miel en nuestra familia, un legado que se ha transmitido durante cuatro generaciones. Desde 1941, hemos trabajado con pasión y compromiso en la producción de miel 100% natural, cosechada y envasada directamente por el apicultor.
Los Inicios: Manuel Laparra Villaplana
Todo comenzó en 1941 con mi bisabuelo, Manuel Laparra Villaplana, quien trajo las primeras colmenas a nuestra localidad, Fuenlabrada de los Montes, en Extremadura. En plena postguerra, dejó El Levante Español para instalarse en esta tierra rica en biodiversidad, ideal para la producción de una miel pura y de alta calidad. En 1942, introdujo la primera colmena movilista de tipo Layens, dando inicio a la actividad apícola en la región.
La Evolución: Manolo "El Valenciano"
Mi abuelo, Manuel Laparra Albalat, conocido como Manolo El Valenciano, continuó con la tradición, convirtiendo la apicultura en un auténtico medio de vida. Gracias a su trabajo, no solo se comercializaba miel artesanal, sino también cera, colmenas y otros productos apícolas. Con pasión y esfuerzo, consolidó un negocio que pronto se convirtió en un referente en la producción de miel natural.
Una Pasión por las Abejas y la Miel
La apicultura es más que un oficio; es un arte que requiere amor y respeto por las abejas y la naturaleza. Mi abuelo lo reflejó en su libro "Mi amor a las colmenas", publicado en 2002, donde compartió su visión sobre la importancia de la colmena y su impacto en la vida.


Expansión y Consolidación: José Antonio Laparra Ruiz
Mi padre, José Antonio Laparra Ruiz, continuó con la tradición, ampliando el número de colmenas y fortaleciendo el tejido económico de nuestra comarca. Su trabajo permitió que la miel de Extremadura ganara reconocimiento por su calidad y pureza.
La Nueva Generación: Tradición y Futuro
Soy José Antonio Laparra Acedo y desde 2005 he seguido el camino de mis antecesores. En 2009 inicié mi andadura profesional en solitario, y en 2013 nació Apícola Laparra, con el compromiso de ofrecer a cada cliente miel pura, natural y sin aditivos, respetando los valores heredados durante más de 74 años de tradición familiar.
Hoy, seguimos cosechando la mejor miel de Extremadura, con la misma dedicación y respeto por la naturaleza que nos han transmitido generación tras generación.




